MÓNICA LAVÍN | PATRICIA DUBRAVA | | | | El Árbol | The Tree

 El Árbol | The Tree

by Mónica Lavín | Translated by Patricia Dubrava | Art by María Perujo

  Ocurre que el sueño se interrumpe por diferentes razones. Algunas provienen del pensamiento, otras de los ruidos que traspasan nuestros párpados. Ambas son inciertas y difusas. Lola se despertó porque creyó advertir un ruido inesperado. Se sentó en la cama y se quedó muda, como si el sonido de sus propios movimientos fuese a opacar aquella señal que la sobresaltó. Permaneció con la mirada atenta en la oscuridad de la habitación, pero el ruido no se repitió. Miró a su marido sobre la almohada, le envidió la respiración dulce del sueño profundo. No quiso compartirle esa extrañeza. Lola se despertó porque creyó advertir un ruido inesperado.

Ocurre que el sueño se interrumpe por diferentes razones. Algunas provienen del pensamiento, otras de los ruidos que traspasan nuestros párpados. Ambas son inciertas y difusas. Lola se despertó porque creyó advertir un ruido inesperado. Se sentó en la cama y se quedó muda, como si el sonido de sus propios movimientos fuese a opacar aquella señal que la sobresaltó. Permaneció con la mirada atenta en la oscuridad de la habitación, pero el ruido no se repitió. Miró a su marido sobre la almohada, le envidió la respiración dulce del sueño profundo. No quiso compartirle esa extrañeza. Lola se despertó porque creyó advertir un ruido inesperado.

As it happens, sleep is interrupted in various ways. Sometimes by dreams, sometimes by noises that penetrate consciousness enough to open our eyelids. Lola woke because she thought she heard something unusual. Finding herself sitting up in bed, she stayed still, as if the rustle of her own movements would overshadow the sound that had startled her awake. She stared attentively into the darkness of the room, but the noise didn’t repeat. She lookedLooking at her husband’s head on the pillow, she envied his soft, deep-sleep breathing. Lola did not want to share this oddity with him.